La chica que ridiculizó (y mucho) a sus acosadores de Tinder

Tinder es una aplicación que da mucho juego, pero tiene efectos colaterales bastante cutres. A menudo, las chicas que usan esta app para ligar deben enfrentarse a comentarios soeces y fuera de tono de los usuarios varones. Un poco como sucede con los chats e incluso en la calle, donde deben soportar piropos y comentarios indeseados.

Este es el caso de la artista Anna Gensler que, cansada de recibir mensajes obscenos, peticiones de fotos y opiniones sobre su físico, decidió tomar represalias: “Fue lo más básico y posiblemente inmaduro que podía hacer, era completamente perfecto”, ha dicho a Buzzfeed.

Su venganza consistió en caricaturizar (para mal) a los hombres que la habían ofendido: les dibujaba tripa y el pene pequeño, y los rodeaba de las gentiles frases que le habían mandado a través de Tinder. Gensler empezó a publicar esas piezas paródicas en su cuenta de Instagram como respuesta a sus aduladores: “Estos chicos son inmaduros y se comportan como adolescentes, pero cuando se dirigen a las mujeres resultan ofensivos. Lo mismo puede decirse de estos garabatos”. Así, Gensler juega con el sentimiento de superioridad y el desprecio, que pueden disfrazarse de halago o supuesto interés.

Al comprobar el éxito de sus pequeñas vendettas gráficas, Anna Gensler no se detuvo allí: empezó a mandar sus dibujos a sus ‘musos’ y a publicar sus reacciones enfurecidas. El ridículo y el valor de cada ilustración aumentó de forma exponencial con esta ampliación interactiva, ya que los chicos se enfaban y la insultaban.

¿Nos comportamos chicos y chicas de una forma distinta en las aplicaciones y páginas para ligar? ¿Por qué se dan esas diferencias? Este proyecto artístico espontáneo no ha permitido a Gensler entender por qué hay tantos hombres que se comportan así en las redes sociales y qué les hace creer que pueden dirigirse así a las chicas: “Siento que las chicas recibimos  una gran cantidad de mensajes y contactos en aplicaciones, no ocurre lo mismo con los chicos. Una puede pensar que para ligar hay que intentar decir algo bonito o inteligente, pero supongo que no es así”.

Tinder puede ser una muestra de cómo la cultura del acoso callejero ha llegado a las aplicaciones, o de que muchos usuarios sustituyen las webs pornográficas por plataformas sociales en busca de una experiencia más real.

Vía Playgroundmag.net

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